El reto
La bodega sufría faltantes de mercadería y no tenía forma de reconstruir qué pasaba: unas pocas cámaras análogas viejas, con puntos ciegos en el andén de carga y los pasillos, grabaciones de mala calidad que se perdían en pocos días y ninguna alerta cuando alguien entraba a zonas restringidas fuera de horario.





